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27 December 2011

Nasrudin y el huevo

Cierta mañana, Nasrudin envolvió un huevo en un pañuelo, se fue al centro de la plaza de su ciudad y llamó a los que pasaban por allí:
Sonrisa

- “¡Hoy tendremos un importante concurso!”, dijo. “Quien descubra lo que está envuelto en este pañuelo recibirá de regalo el huevo que está dentro”.

Las personas se miraron, intrigadas. Nasrudin insistió:

- “Lo que está en este pañuelo tiene un centro que es amarillo como una yema, rodeado de un líquido del color de la clara, que a su vez está contenido dentro de una cáscara que se rompe fácilmente. Es un símbolo de fertilidad y nos recuerda a los pájaros que vuelan hacia sus nidos. Entonces, ¿quién puede decirme lo que está escondido?”

Todos los habitantes pensaban que Nasrudin tenía en sus manos un huevo, pero la respuesta era tan obvia que nadie quiso pasar vergüenza delante de los otros. ¿Y si no fuese un huevo, sino algo muy importante, producto de la fértil imaginación mística de los sufís? Un centro amarillo podía significar algo del sol, el líquido a su alrededor tal vez fuese algún preparado de alquimia. No, no, aquel loco estaba queriendo que alguien hiciera el ridículo.

Nasrudin preguntó dos veces más y nadie se arriesgó a decir algo impropio. Entonces, abrió el pañuelo y mostró a todos el huevo.

- “Todos vosotros sabíais la respuesta”, afirmó, “y nadie osó traducirla en palabras. Así es la vida de aquellos que no tienen el valor de arriesgarse: las soluciones nos son dadas generosamente, pero estas personas siempre buscan explicaciones más complicadas, y terminan no haciendo nada. Sólo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo a fracasar.

Fuente: nasrudin

- FIN -

17 December 2011

Historias Zen (cuestion de enfoque)

En otros tiempos, un joven monje presa de dudas no podía comprender qué había que hacer para creer, para tener fe. Fue a ver a su maestro y le preguntó si podía esperar que en el futuro comprendería, aunque lo fuera un poco.

-No es necesario comprender -respondió el anciano maestro.
-Si no comprendo, ¿cómo tener fe?
-Inútil tener fe - dijo el Maestro.
-Entonces, no entiendo nada - dijo el monje.
-Lo único que necesitas es una fuerte certeza - replicó el Maestro.

Anochecía, y el anciano maestro salió del templo con su discípulo. Apuntando hacia el cielo con el dedo, le preguntó:

-¿Ves la estrella que brilla allí arriba?
El joven miró en la dirección indicada y respondió:
-Sí, la veo.
-¿Ves ahora esa otra que está justo al lado?
-No hay ninguna al lado - dijo el discípulo.
-Mira bien - agregó el Maestro.

Y efectivamente, el discípulo percibió una estrella casi invisible. Si trataba de mirarla directamente, no la veía; en cambio, si la miraba ligeramente de soslayo, la estrella se volvía perceptible. El Maestro le dijo entonces:

-Es lo mismo que la certeza. Comprender es ver la estrella que brilla; tener fe, es estar seguro de que existe una estrella aunque uno no la vea; la certeza interna es saber que existe aunque no se le perciba claramente. He utilizado esta metáfora para educarte, ahora debes comprender por tí mismo.

Al joven monje le impresionó muchísimo la sabiduría de su maestro, pero se preguntaba cómo podía éste saber que había una estrella invisible justo en ese sitio.

El Maestro le dijo entonces:

-Las estrellas son innumerables; creo que tú y yo no mirábamos la misma. El número de estrellas es tan grande, que siempre existe una invisible, en cualquier lugar, que solo se puede ver si se mira sin mirar.

Autor: Taisen Deshimaru

- FIN -

17 September 2010

ante el cansansio mental

A veces, durante la ejecución de alguna tarea, nos obcecamos, nos obsesionamos y durante la mitad del tiempo que consumimos para realizar una tarea, la pasamos cansados.

En los momentos que me doy cuenta de esta situación, para recobrar energía, ¿quien sabe? ¿utilizando mal? el pensamiento lateral, el cinismo es un buen remedio.


 Hay dos sistemas de conseguir la felicidad: Uno, hacerse el idiota, el otro, serlo
Enrique Jardiel Poncela

Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y no estoy seguro de la primera
Albert Einstein

Más citas

  • Reír es como cambiar los pañales del bebé: no resuelve permanentemente el problema, pero hace las cosas más agradables por un momento
  • No soy un completo inútil... por lo menos sirvo de mal ejemplo
  • La inteligencia me persigue pero yo soy más rápido
  • La verdad absoluta no existe y esto es absolutamente cierto
  • No te tomes la vida en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella
  • El tiempo es el mejor maestro, desgraciadamente mata a todos sus estudiantes
  • El que ríe último piensa más lento
  • A veces pienso que la prueba más fehaciente de que hay vida inteligente en el universo es que nadie ha intentado contactar con nosotros. Bill Waterson, humorista
  • Lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe
  • Ningún tonto se queja de serlo. No les debe ir tan mal
  • La verdadera felicidad está en las pequeñas cosas: una pequeña mansión, un pequeño yate, una pequeña fortuna
  • El que es capaz de sonreír cuando todo le está saliendo mal, es porque tiene pensado a quién echarle la culpa
  • Todo tiempo pasado fue anterior
  • Si la montaña viene hacia ti....¡corre: es un derrumbe!
  • Decía que por todo equipaje se debería llevar solo el que en el caso de naufragio, pudiera nadar con él
  • La psicología es el único negocio donde el cliente nunca tiene la razón


Fuente : http://www.nueva-acropolis.es/filosofia/humor/filosofia-humor.htm

- FIN -

11 January 2010

El comerciante y el rabino

Hace muchos siglos ... "Vivía en la ciudad de Haffa, según un manuscrito del siglo XIII recientemente descubierto en España, un Rabino con fama de santidad, y que tenía la particularidad de habitar una casa completamente vacía de todo mobiliario.

Un día pasó por esa ciudad un comerciante muy rico que conocía al Rabino desde niño.

Cansado por la travesía de desiertos inhóspitos, y deseoso de visitar a su antiguo compañero de juegos, fue a verlo, y después de las cortesías y zalemas de rigor, preguntó el comerciante:

- Dime... ¿por qué no veo contigo ningún mueble?

- ¿Y los tuyos? Contestó a su vez el Rabino, tampoco los veo.

- ¡Hombre! No querrás que en medio de un viaje, estando de paso, vaya acarreando muebles, que tan sólo molestias serían para mi viaje.

Sonrió el Rabino y le dijo:

- ¿Por qué te asombras entonces de que yo no tenga muebles...?

También estoy en medio de un viaje... de paso... como lo estamos todos en la vida.

Fuente: Jorge Ángel Livraga R.

- FIN -

07 January 2010

Frases a tener en cuenta

-El Comportamiento-
Un hombre debe ir en busca de la sabiduría, de la misma forma que un soldado va a la guerra: con miedo, con respeto y con seguridad.

Debe actuar como si supiese adónde va, aunque en realidad no tenga la menor idea de lo que va a encontrar; lo que importa es que está recorriendo el camino que escogió.

-Nada que Perder-
Un guerrero se considera ya muerto. Como no tiene nada que perder, sigue adelante con alma y con calma. El miedo no consigue arrebatarle su energía, y él la aplica para vivir cada momento con toda la intensidad posible.

El guerrero está seguro de que todas las herramientas para enfrentarse a futuras dificultades están en sus manos, y es el uso de estas herramientas, también llamado 'experiencia', lo que le permitirá superar los obstáculos.

-Actuar y Conocer-
Un guerrero siempre es un cazador. Calcula todo y actúa después de reflexionar bien sobre lo que debe hacer. Nadie puede obligarlo a hacer algo que no quiere. Vive porque actúa y no porque piensa que actúa.

Como sabe que está en este mundo sólo por un breve periodo de tiempo, intenta conocer todas las maravillas posibles. Habla poco, nunca se preocupa por el miedo, y asume las responsabilidades de sus actos.

-La Muerte como Compañera-
Un guerrero cazador sabe que cada decisión que tome puede ser la última. La muerte es su compañera, siempre sentada a su izquierda, a menos de un metro. Por eso, va al campo de batalla totalmente concentrado en su vida, sabiendo que la mayoría de la gente pasa de una acción a otra sin pensar mucho.

-Los Caminos son Iguales-
Todos los caminos son iguales y no llevan a ninguna parte. Por lo tanto, el guerrero escoge uno que tenga vida propia y, a partir del momento en que comienza a recorrerlo, se alegra, se transforma en el camino mismo.

Su decisión de seguir en él depende sólo de la alegría, y no de su ambición o de su miedo. Por ello, antes de actuar, siempre se hace la pregunta: "¿Este camino ¿tiene corazón?".

-La opinión de los demás-
Un guerrero nunca gasta su precioso tiempo pensando en la opinión de los demás. Conoce a personas que piensan de sí mismas que son importantes y que, por eso, son también arrogantes y sin flexibilidad.

Para un guerrero el arte del combate debe combinarse con levedad, ausencia de tensión y de ambición.

-La Intención-
La intención de un hombre no es un pensamiento ni un objeto ni un deseo, sino aquello que lo hace seguir adelante, aunque todo el mundo diga que caerá derrotado o que lo que escogió no tiene ningún sentido.

Por eso, tener una intención clara ayuda al guerrero a ser invulnerable, a actuar como un hechicero, capaz de atravesar paredes y de alcanzar el infinito.

-La Elección de su Camino-
Nada en este mundo viene regalado; las lecciones más importantes las aprendemos siempre con mucho esfuerzo y dificultad.

Teniendo eso en cuenta, el guerrero cazador nunca se desespera, nunca se desgasta ni pierde el tiempo echando la culpa a otros, pues sabe que la responsabilidad de sus elecciones está en cada gesto suyo.

Un guerrero no puede reclamar o arrepentirse: su vida es una lucha constante, y los desafíos no son buenos ni malos, son simplemente desafíos.

Fuente:
Cuentos con chispa II

- FIN -

09 September 2009

El muchacho y el caballo

Había una vez un campesino chino, muy pobre, pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo. Un día el hijo le dijo: “¡Padre, qué desgracia, se nos ha ido el caballo.”
“¿Por qué lo llamas desgracia?” respondió el padre. “Veremos lo que nos trae el tiempo”…

A los pocos días, el caballo regresó acompañado de una preciosa yegua salvaje. “¡Padre, qué suerte!”, exclamó el muchacho. “Nuestro caballo ha traído otro caballo más.”
“¿Por qué lo llamas suerte?”, repuso el padre. “Veamos qué nos trae el tiempo.”

Unos días después, el muchacho quiso montar el caballo nuevo y éste, no acostumbrado a un jinete, se encabritó y lo arrojó fuertemente al suelo. El muchacho se quebró una pierna. “¡Padre, ¡qué desgracia!, ¡me he quebrado la pierna!”
El padre retomando su experiencia y sabiduría sentenció: “¿Por qué lo llamas desgracia? ¡Veamos qué nos trae el tiempo!”

El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que gimoteaba en su cama. Pocos días después, pasaron por la aldea los enviados del rey buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vieron en la casa del anciano, a un joven entablillado y lo dejaron, siguiendo de largo.

El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni a la desgracia ni a la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno…

La vida da tantas vueltas y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno y lo bueno, malo…
Así que esperemos el día de mañana con Alegría y vivamos el hoy con Plenitud.

- FIN -

12 July 2009

Si me ves cansado

Si me ves cansado fuera del sendero,
ya casi sin fuerzas para hacer camino.

Si me ves sintiendo que la vida es dura,
porque ya no puedo, porque ya no sigo...

ven a recordarme cómo es un comienzo,
ven a desafiarme con tu desafío.

Muéveme en el alma, vuélveme al impulso,
llévame a mí mismo.

Yo sabré entonces encender mi lámpara
en el tiempo oscuro, entre el viento frío.

Volveré a ser fuego desde brasas quietas,
que alumbre y reviva mi andar peregrino.

Vuelve a susurrarme aquella consigna
del primer paso para un principio.

Muéstrame la garra que se necesita
para levantarse desde la caída.

Si me ves cansado fuera del sendero,
sin ver más espacios que el de los abismos.

Trae a mi memoria que también hay puentes,
que también hay alas que no hemos visto,

Que vamos armados de fe y de bravura,
que seremos siempre lo que hemos creído.

Que somos guerreros de la vida plena,
y todo nos guía hacia nuestro sitio.

Y que un primer paso, y que un nuevo empeño,
nos lleva a la forma de no ser vencidos.

Que el árbol se dobla, se agita, estremece,
deshoja y retoña, pero queda erguido.

Que el único trecho que da el adelante
es aquel que cubre nuestro pie extendido.

Si me ves cansado fuera del sendero,
solitario y triste, quebrado, herido.

Siéntate a mi lado, tómame las manos,
entra por mis ojos hasta mi escondrijo.

Y dime . . . ¡SE PUEDE!, e insiste,
¡SE PUEDE!,
hasta que yo entienda que puedo lo mismo.

Que tu voz despierte, desde tu certeza,
al que de cansancio se quedó dormido.

Y, tal vez, si quieres, préstame tus brazos,
para incorporarme, nuevo y decidido.

Que la unión es triunfo
cuando hombro con hombro vamos,
¡sí, se puede!, con el mismo brío.

Si me ves cansado fuera del sendero,
lleva mi mirada hacia tu camino.

Hazme ver las huellas, que allá están marcadas,
de un paso tras otro por donde has venido.

Y vendrá contigo una madrugada,
la voz insistente para un nuevo inicio.

Que abriré otro rumbo porque sí he creído,
QUE SIEMPRE SE PUEDE...
se puede, mi amigo!


(Autor desconocido)

- FIN -

14 May 2009

Aprendí y Decidí

Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar...
Decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo buscarlas.

Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.

Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis.

Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.

Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.
Aquel día dejé de temer perder y empecé a temer a no ganar.
Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fuí. Me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo".
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida".

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados
y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente.
Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas...
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar.

"Walt Disney"

31 December 2008

Reflejo de la Vida

Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada del pueblo.
Un día, un joven se le acercó y le preguntó:
- Yo nunca he venido por estos lugares... ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?
El anciano le respondió con otra pregunta:
- Cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?
- Egoístas y malvados, por eso me he sentido contento de haber salido de allá.
- Así son los habitantes de esta ciudad, le respondió el anciano.

Un poco después, otro joven se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta:
- Voy llegando a este lugar. ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?
El anciano, de nuevo, le contestó con la misma pregunta:
- Cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?
- Eran buenos, generosos, hospitalarios, honestos, trabajadores. Tenía tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos.
- También los habitantes de esta ciudad son así, respondió el anciano.

Un hombre que había llevado a sus animales a tomar agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano:
- ¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta hecha por dos personas?
- Mira - le respondió, cada uno lleva el universo en su corazón.

Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí.
En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, encontrará también aquí amigos leales y fieles.
Porque las personas son lo que encuentran en sí mismas. Encuentran siempre lo que esperan encontrar.

Todo lo bueno y lo bello de la vida que necesitas lo llevas dentro de ti. Simplemente déjalo salir.


Feliz 2009!!!

24 November 2008

El aguador y las dos vasijas

Un aguador de la India tenía sólo dos grandes vasijas que colgaba en los extremos de un palo y que llevaba sobre los hombros.

Una tenía varias grietas por las que se escapaba el agua, de modo que al final de camino sólo conservaba la mitad, mientras que la otra era perfecta y mantenía intacto su contenido.

Esto sucedía diariamente. La vasija sin grietas estaba muy orgullosa de sus logros pues se sabía idónea para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba avergonzada de su propia imperfección y de no poder cumplir correctamente su cometido. Así que al cabo de dos años le dijo al aguador:

-Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir por tu trabajo.

El aguador le contestó:

-Cuando regresemos a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino. Así lo hizo la tinaja y, en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo de la vereda; pero siguió sintiéndose apenada porque al final sólo guardaba dentro de sí la mitad del agua del principio.

El aguador le dijo entonces:

-¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Quise sacar el lado positivo de tus grietas y sembré semillas de flores. Todos los días las has regado y durante dos años yo he podido recogerlas. Si no fueras exactamente como eres, con tu capacidad y tus limitaciones, no hubiera sido posible crear esa belleza.

Todos somos vasijas agrietadas por alguna parte, pero siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.

- FIN -

21 July 2008

Nunca te des por vencido

Érase una vez, en un lejano reino, un hombre muy virtuoso que fue acusado injustamente de haber cometido un crimen.

El acusador era una persona muy influyente de la corte que necesitaba un chivo expiatorio para encubrir al verdadero culpable.

El hombre fue conducido ante un juez previamente comprado y dispuesto a llevarle a la horca, pero para guardar las apariencias, propuso al acusado:
Conozco tu fama de hombre justo y devoto del Señor, así que dejaremos en sus manos tu destino. En dos papeles distintos escribiré las sentencias, culpable e inocente; tú elegirás uno de los papeles y Dios guiará tu mano para decidir tu destino.

La pobre víctima se dio cuenta de que le habían preparado una trampa (efectivamente, el malvado juez había escrito en los dos papeles la palabra "culpable").

Cuando le presentaron la elección, con una extraña sonrisa, cogió uno de los papeles doblados y se lo llevó a la boca, engulléndolo rápidamente. Sorprendidos, los presentes le reprocharon:

"Pero, ¿qué has hecho, desgraciado?, ¿cómo vamos a saber el veredicto...?". "Muy sencillo", respondió el hombre, "sólo hay que leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué".

Ante la evidencia, tuvieron que liberar al acusado. Lo que demuestra que por muy difícil que se presente una situación, siempre debemos buscar la salida.

- FIN -

17 July 2008

Brahma y la oruga

Brahma visitó una vez más su creación y se fascinaba al ver la pluralidad y la felicidad de sus criaturas. Su mirada se dirigió a un grupo de orugas que se arrastraban bajo la protección del follaje. La última oruga era la más lenta en arrastrarse y se quejaba en voz alta. Al acercarse, Brahma pudo escucharla:

"¡Ay! este polvo, este arrastrarse sobre la tierra. ¡Es un vegetar miserable!" Lleno de compasión y amor, Brahma se inclinó hacia la oruga dándole palabras de consuelo y presentando ante sus ojos los bellos lados del Ser-oruga. Las palabras de Brahma la pusieron feliz y satisfecha, no pudiendo imaginar otra vida que la de oruga.

Brahma se alejó, volviendo meses después al mismo lugar. A su regreso vio, para su felicidad, que las orugas se habían convertido en mariposas. Se habían elevado del polvo para acercarse al néctar de los pétalos.


De pronto Brahma dirigió su mirada hacia una oruga sola que todavía se arrastraba por la tierra. Se había sentido satisfecha con su desgracia, quedándose así en el estado de oruga. Brahma, al ver esto, se dijo que jamás volvería a alabar a una de sus criaturas.

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Brahma (Induismo)

Es el "creador", el "señor de las criaturas", el "ordenador del mundo", el "único más allá de los dioses". Es el primer personaje de la "trimurti". Representa el ser por excelencia en lo que todo existe.

- FIN -

20 February 2008

El hombre, el niño y el burro

Acabo de leer hace poco un texto que me ha hecho mucha gracia pues en cierta manera encierra nuestra vida cotidiana en general.


Un hombre iba con su burro e hijo al mercado.
EL hombre monta al niño en el burro y la gente dice:
-Mira al niño en el burro y el pobre viejete caminando

Así que el hombre se monta en el burro.
La gente dice:
-Mira ese desgraciado, cargando peso sobre ese viejo burro.

El hombre baja del burro y:
¡Mira esos idiotas, con burro y van caminando!


- FIN -